Pisos flotantes: instalación en cuatro pasos

Los pisos flotantes proporcionan toda la calidez de la madera y tienen como ventaja un costo menor y una colocación muy simple, siendo adaptables a casi cualquier espacio del hogar.

Además, los pisos flotantes son una opción excelente para mantener climatizada la casa, ya que actúan como aislantes del suelo.

Esto último da cuenta de otra gran cualidad de estos pisos, y es que amortiguan los ruidos, tanto externos como internos. Óptimos para colocar en la casa o la oficina, los pisos flotantes sólo requieren unos sencillos pasos para comenzar a disfrutarlos.

Los pisos flotantes pueden colocarse sobre cerámicos, carpetas de cemento, y sobre prácticamente cualquier superficie -siempre y cuando esté debidamente nivelada- excepto sobre alfombras o zonas de humedad. En caso de haber desniveles, éstos deben rellenarse con masas niveladoras.

Como su nombre lo indica, los pisos flotantes no se adhieren al suelo, sino que se componen de una base constituida por planchas de alta densidad que se engarzan entre sí, ya sea por medio de encastres o de cola adhesiva. Las planchas o tablas que se emplean son por lo general de dos clases: las recubiertas con una lámina de madera natural, y las de resina, con diseños de símil madera.

Cómo colocar los pisos flotantes

  1. Asegurarse de que toda el área esté perfectamente nivelada.
  2. Una vez nivelada, colocar sobre la superficie a cubrir la manta aislante y el polietileno, una para los ruidos y el otro para prevenir la humedad.
  3. Encastrar las tablas, cuidando de pulir cualquier imperfección entre las ligaduras. En cuanto a las medidas, las tablas puede tener 140 cm de largo x 25 de ancho y unos 10 mm de espesor.
  4. Tener en cuenta el espacio para los zócalos, dejando entre el piso y la pared unos 15 milímetros.

Cómo mantener el piso flotante

El factor que más daño puede hacer al piso flotante es la humedad. Por eso no conviene colocarlo en la cocina ni en el baño, zonas expuestas a derrames o pérdidas de agua. Para limpiarlo, basta con pasar un trapo húmedo o una aspiradora.

Los pisos flotantes no acumulan polvo como los pisos de madera, de modo que se tornan ideales para quienes padecen alergia.

Otro detalle importante es que los pisos flotantes no necesitan cera, barniz, ni productos de limpieza sintéticos para su mantenimiento.

Hay que tener en cuenta que si el piso flotante está hecho de láminas de madera, las mismas irán variando la tonalidad a medida que se expongan a la luz. Este proceso es natural y no debe ser motivo de preocupación.

Los pisos flotantes son la mejor alternativa ecológica, económica, y de simple aplicación, a los pisos de madera o parquet.

Brindan una sensación de calidez a los espacios, mantienen los ambientes aislados del frío y sirven para amortiguar los ruidos. Como se ve, no pocas son las ventajas de elegir pisos flotantes para el hogar. Por si fuera poco, los diseños, colores y modelos que brinda en este momento el mercado, se adaptan estupendamente a las necesidades de cada casa, oficina, estudio o salón.

Diseños, colores y modelos

De acuerdo al uso que uno vaya a darles y al presupuesto destinado a ellos, se puede optar entre pisos flotantes de melamina o resina, y pisos flotantes cubiertos con láminas de madera natural. En ambos casos, el sistema de colocación y mantenimiento es prácticamente el mismo, así como la diversidad de estilos, los cuales cubren una amplia gama de tendencias estéticas.

Pisos flotantes: diseños adaptados a cada ambiente

La versatilidad de los pisos flotantes permite una gran variedad de diseños. Las medidas de las placas oscilan según cada fabricante. Ya se trate de pisos de resina o de madera natural, los largos de las placas alcanzan 130 cm x 20 cm. No obstante, las empresas suelen trabajar con gran cantidad de tamaños y texturas. Los pisos flotantes pueden usarse para escaleras, superficies puntuales o grandes salones.

  • Bordes biselados: son los que tienen las ranuras en V, creando un efecto similar al parquet
  • Entablonados: crean el efecto típico de la madera, con líneas diagonales u horizontales.
  • Bordes microbiselados: presentan un acabado perfecto. Se aplica en pisos flotantes de madera natural.

Variedad de colores en pisos flotantes

Si el piso flotante tiene por cobertura planchuelas de madera natural, los colores podrán ser todos aquellos propios de este elemento: bambú, roble, castaño, aliso, haya, o caoba; y la elección dependerá de si se busca crear un piso oscuro o un piso claro.

Si se trata de un laminado de resina (melamina), las opciones en color se amplifican, dado que al ser productos artificiales, dan la ventaja de crear tonalidades diversas.

Asimismo, el laminado proporciona a los pisos flotantes un extra de color y brillo. Se trata de una alternativa para quien no desea el efecto opaco.

Modelos de pisos flotantes

Para cada opción de piso flotante existen varios modelos. Así, los pisos flotantes de melamina pueden adquirirse en líneas llamadas de “alta gama” o “alto tránsito”, así como en modelos estándar.

Lo mismo ocurre con los pisos flotantes con láminas de madera natural. Estas pueden presentar mayores texturas y patrones en la madera según sea la selección de calidad de la materia prima.

Los pisos flotantes ofrecen múltiples opciones sumamente tentadoras para crear espacios cálidos y absolutamente personalizados, en la casa o en la empresa, a la vez que ayudan al medioambiente con procesos de fabricado ecológicos.